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Es un alimento ideal para perros con problemas de sobrepeso. Los ingredientes utilizados en su elaboración hacen de ésta una dieta sana, nutritiva y equilibrada. Especialmente indicada para cubrir las necesidades nutricionales de los perros esterilizados. Esta etapa suele estar marcada por una reducción en la actividad y un aumento en el apetito, lo que puede llevar al sobrepeso si no se controla adecuadamente.
La esterilización provoca cambios hormonales que ralentizan el metabolismo de tu perro y aumentan su tendencia a acumular peso, aunque coma lo mismo de siempre. Por eso necesita una alimentación pensada específicamente para esta nueva etapa.
Un pienso para perros esterilizados se formula con menos calorías y más proteína de calidad, para ayudar a mantener la masa muscular magra sin favorecer la acumulación de grasa. El alto contenido en fibra, por su parte, prolonga la sensación de saciedad y reduce la ansiedad por comer entre horas.
Esta forma de alimentación no solo controla el peso: también ayuda a prevenir problemas de salud habituales tras la esterilización, como la diabetes, las enfermedades articulares o los trastornos del tracto urinario.
Los perros con sobrepeso —esterilizados o no— son más propensos a sufrir determinadas enfermedades, por lo que necesitan una dieta hipocalórica que siga aportando todos los nutrientes esenciales.
Para favorecer el metabolismo de las grasas ya acumuladas incorporamos L-Carnitina, y para cuidar las articulaciones enriquecemos la fórmula con condroitín sulfato y glucosamina, que frenan la degeneración del cartílago y favorecen su regeneración. La fibra añadida completa la fórmula, ayudando a que tu perro se sienta saciado tras cada ración y evitando el nerviosismo asociado al hambre.
Los beneficios de este pienso para perros esterilizados van más allá del control de peso:
No todos los piensos “light” o “esterilizado” que encuentras en el mercado están igual de bien formulados. A la hora de elegir, fíjate en estos puntos de la etiqueta:
Si tu perro se ha esterilizado recientemente, lo recomendable es hacer la transición a un pienso específico desde el primer momento, para anticiparte a los cambios metabólicos. Si ya hace tiempo que fue esterilizado, presta atención a estas señales:
Si reconoces alguna de estas situaciones, consulta con tu veterinario y valora el cambio a un pienso para perros esterilizados.
Cualquier cambio de alimentación debe hacerse de forma gradual para evitar molestias digestivas. Te recomendamos mezclar el pienso nuevo con el habitual durante 7-10 días, aumentando progresivamente la proporción del nuevo hasta sustituirlo por completo. Durante este periodo, observa las heces y el apetito de tu perro para confirmar que tolera bien el cambio.
Lo ideal es introducirlo entre 2 y 4 semanas después de la operación, una vez que tu perro se ha recuperado, ya que es entonces cuando comienzan los cambios metabólicos que favorecen el aumento de peso.
Sí. Su menor contenido calórico y su mayor aporte de fibra y proteína lo hacen adecuado tanto para prevenir el sobrepeso tras la esterilización como para ayudar a un perro que ya necesita perder peso, siempre bajo control veterinario.
No necesariamente menos cantidad, sino menos calorías por ración. Al tener mayor densidad de fibra y proteína, tu perro se siente saciado con raciones ajustadas a sus necesidades reales, sin pasar hambre.
De forma indefinida, ya que los cambios metabólicos derivados de la esterilización se mantienen durante toda la vida del animal. Es una alimentación pensada para acompañarle en esta nueva etapa, no un producto temporal.
Sí, pero con moderación. Los snacks deben suponer como máximo el 10% de las calorías diarias para no descompensar la dieta hipocalórica del pienso.